La Importancia de la Nutrición Antiinflamatoria
Una dieta equilibrada es la base fundamental para unas articulaciones sanas. Los alimentos ricos en antioxidantes y ácidos grasos Omega-3 actúan como antiinflamatorios naturales, reduciendo el dolor y la rigidez matutina. Es crucial incorporar en tu dieta diaria pescados grasos como el salmón o la caballa, así como nueces, semillas de chía y aceite de oliva virgen extra. Además, especias como la cúrcuma y el jengibre han demostrado tener propiedades potentes para combatir la inflamación crónica en los tejidos articulares.